Los días inútiles

dias_inutilesLos días inútiles es su primer libro editado en 1996.

En esta nueva edición publicada en Argentina, nos devela su encuentro con la poesía en versos de pasión juvenil y atormentada, que terminan siendo un gran amor platónico, igual como el que todos vivimos antes de cumplir los 20 años.

Son evidentes las influencias de poetas que va descubriendo en sus años de bachillerato: Amado Nervo, Manuel Acuña, García Lorca.

Con rimas exactas y poemas de métrica rigurosa, endecasílabos y sonetos llenan las páginas de este libro.

“Es el caso de un poeta que desarrolla su lenguaje personal, que construye una  relación viva, irrenunciable con la poesía.”

 Carlos Monsiváis.

 


 

 

SUEÑOS DE GLORIA

Soñé con tu amor
como se sueña con Dios,
tan ingenuo y romántico fui
que entregué mi corazón,
tanto esperaba de ti
que mi amor fue veneración,
y mis sueños fueron opio
que envenenó mi juventud.
Tanto te di,
que esperaba tu beatitud.

Soñé con tu amor
Como se sueña con Dios,
y encontré un escape en ti,
un refugio a mi temor.
y entre sueños de juventud
mi  juventud dilapidé.
Ahora ya no puedo soñar,
no hay ilusiones en mí.
Por soñar con tu amor,
entre sueños mi juventud perdí.


 

AUSENCIA DE TI

Nada tengo, porque nada he podido merecer.
No tengo senda que se abra a mi paso
ni esperanza porque vivir
ni fe en el oscuro creador
ni llanto ni confianza en mi.

Nada tengo, porque nada he podido merecer.
No tengo corazón para latir
ni alma para la vida eterna
ni olvido ni memoria.
Nada hay que recordar.

Nada tengo porque nada he podido merecer.
No tengo amor que llene mi soledad
ni sosiego en mi ruego penar
ni vida ni muerte
ni siquiera me tengo a mi.

Nada tengo, porque no te tengo a ti.


EL PRINCIPIO DEL FIN

Desde mi rincón de olvido
te escribo mi despedida,
siento que dejo de amarte,
siento que se me va la vida.
Muchos años han pasado
y no has pasado de ser
mi eterna, triste prometida.

Desde mi rincón de olvido
apenas tu rostro recuerdo,
en la bruma de la muerte
se enfrenta mi corazón,
en lo oscuro de mi recuerdo
mi alma muere de amargura,
mis ilusiones penan de cansancio
por querer alcanzar el sol.

Desde mi rincón de olvido
con todo mi amor
te digo para siempre adiós.
Cansados mis pasos
de seguir los tuyos
y mis ojos de llorar por ti.
Cansadas mis manos
de escribir tu nombre,
te dejo, me olvido de mí.

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